jueves, 15 de octubre de 2015

. TEMA2ºACTIVIDAD COMPARACIÓN DE UNA NOTICIA

 Actividad comparación de una noticia. 

Actividad 1. Comparar una misma noticia nacional en varios periódicos, ya sean nacionales, regionales o locales
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Analizar la noticia nacional, apreciando diferencias y semejanzas de tratamiento.   Comparar también con lo que los alumnos han oído en Televisión o radio.
Redactar en grupo la noticia tal y cómo se ha interpretado.
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Sacar conclusiones  con los documentos leídos.


Suiza niega el acceso a los croatas
·         El veto a los ciudadanos croatas, primera consecuencia de la aprobación en referéndum
·         El referéndum prohibe tratados internacionales que permitan una inmigración ilimitada
·         Berna firmó un tratado con Croacia en verano que ahora queda invalidado por la nueva ley

Imagen del paso franco-suizo de Le Grand-Saconnex cerca de Ginebra. REUTERS
AgenciasBerna
Actualizado: 16/02/2014 12:19 horas
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Veto a los ciudadanos croatas. Tras aprobar en referéndum restricciones a la inmigración, Suiza no concederá la libertad de residencia a los nacionales de Croacia, el último país que entró a formar pare de la Unión Europea (UE). Así se lo comunicó la ministra de Justicia suiza, Simonetta Sommaruga, a su homóloga croata, Vesna Pusic.
Se trata de la primera consecuencia de la aprobación enreferéndum, hace una semana, de una iniciativa para limitar la llegada de inmigrantes a Suiza.
Según el resultado del referéndum, a partir de ahora Suiza tiene prohibido suscribir tratados internacionales que permitan una inmigración ilimitada.
Suiza y Croacia llegaron a un acuerdo el pasado verano, después de que este último consiguiera la integración como país de pleno derecho en la UE. Pero ahora las autoridades suizas aseguran que el referendo de la semana pasada invalida dicho acuerdo.
El protocolo actual concede tras 10 años, libertad de residencia absoluta para los croatas, que entraron a formar parte de la UE el pasado mes de julio. El Senado suizo está estudiando soluciones que no discriminen a los ciudadanos del país balcánico.
La propuesta aprobada en referéndum fue promovida por el partido de extrema derecha Partido del Pueblo Suizo (SVP) bajo el principio de la preferencia por el trabajador nacional frente al extranjero, que se encontraba abolida para todos los trabajadores procedentes de alguno de los países de la Unión Europea.
Por su parte, la Comisión Europea ya se ha manifestado sobre la nueva política de inmigración suiza y ha "lamentado" la limitación impuesta a los ciudadanos europeos. Asimismo, Bruselas asegura que "examinará" las implicaciones de esta iniciativa en las relaciones entre la UE y Suiza.




EL FUTURO DE EUROPA

Suiza reaviva viejos temores en la UE

Bruselas advierte de los riesgos que afronta el principio básico de la libre circulación


Control fronterizo entre Francia e Italia en 2011. / ERIC GAILLARD (REUTERS)

Suiza como señal de alerta. El sí en el referéndum para establecer cuotas a la llegada de inmigrantes reaviva temores latentes en Europa: el desasosiego que va dejando la crisis en el estado de ánimo de los europeos ha dejado ya algún rasguño en uno de los pilares fundamentales de la Unión, la libre circulación de personas. Suiza cristaliza el malestar que se venía gestando en el corazón de la UE, con actitudes hostiles a la libre movilidad en Reino Unido, Holanda, Francia e incluso Alemania: la flor y nata del proyecto europeo. Bruselas teme réplicas de la actitud suiza en medio de una crisis de gran calibre que está diezmando el contrato social de las últimas décadas, el Estado del bienestar. El peligro está ahí. Y aun así las fuentes consultadas consideran improbable que los socios europeos se atrevan a aprobar nuevas medidas que supongan, de algún modo, volver a las viejas fronteras, pese al ascenso de los partidos populistas y de su influencia en la agenda política.
“No vamos a negociar la libre circulación de personas”, dijo anteayer José Manuel Barroso, el presidente de la Comisión Europea, en un mensaje telegrafiado para Suiza. Y para Londres: Barroso dio un discurso en la London School of Economics que funcionó como aviso a navegantes. “Las normas no van a cambiar”, advirtió ante la tentación del primer ministro de Reino Unido, David Cameron, que lleva meses explicando que le gustaría frenar la llegada de inmigrantes europeos con la coartada de que abusan de las prestaciones sociales sin dar contrapartidas a cambio. Los datos de Bruselas demuestran que ese es un mito tan poderoso como falso: la imagen de un desempleado con pasaporte de un país del Este afincado en Londres o Ámsterdam que frecuenta el sistema de salud sin aportar nada a cambio se está instalando en la mente de muchos europeos como ejemplo indeseado de integración comunitaria, pero es un espejismo, un cliché adulterado.Las cifras han propinado un duro revés a Cameron y a otros líderes continentales, que vaticinaban un alud de inmigrantes búlgaros y rumanos a partir del 1 de enero, cuando acababan las restricciones temporales que limitaban la entrada en algunos mercados de trabajo.
Aunque se trataba de maniobras electoralistas —como lo son ahora—, de repente los ministros del Interior se pusieron a negociar, sin datos reales, el restablecimiento de los controles fronterizos. Al final todo quedó en agua de borrajas, pero ese debate dejó un poso que va aumentando a medida que la crisis se alarga. El referéndum de Suiza y la próxima respuesta europea a ese desafío se antoja fundamental para detener (o no) el intento de deconstrucción del proyecto europeo.
“La Comisión está obligada a buscar un equilibrio complicado: debe dar una respuesta rotunda a Suiza, pero a la vez no puede ser ni tan dura como para alimentar el victimismo de un país que está en medio de la UE, ni tan blanda como para permitir que Londres y otras capitales piensen que es gratis tomar medidas que van contra el espíritu y las normas más sagradas de la UE”, indica una alta fuente comunitaria.
Un diplomático europeo considera que la salida por peteneras de Suiza exige una respuesta política a la altura: “Ese tipo de medidas demuestra que lo que de veras está en crisis en Europa es la solidaridad. Pero no se puede olvidar que es fruto de una decisión democrática, y requiere pragmatismo: quedan tres años para que ese voto se transforme en legislación. Hay que hilar fino, esperar y ver en qué se traduce, sin obviar una señal clara que indique a todos los países que la libre circulación es innegociable: sin ella, el proyecto se viene abajo”.
El debate sobre los mal llamados abusos en la libre circulación está plagado de prejuicios sin respaldo estadístico. Las migraciones de europeos dentro del club comunitario son hoy inferiores a la época de bonanza económica; así lo asegura la Comisión en un informe sobre movilidad interior presentado esta semana. Apenas el 2,8% de la población europea —14 millones de personas— vive en otro país miembro. La supuesta marea se vuelve aún más insignificante al bajar al detalle de cuántos son los potenciales abusadores de Estados de bienestar maduros como los de Reino Unido. Si se aísla lo que la Comisión llama inactivos (parados y sus familiares, estudiantes, pensionistas, discapacitados y otros ciudadanos que no trabajan), el peso sobre el total de la población europea se mueve entre el 0,7% y el 1%, según un estudio presentado a final de 2013. Los inactivos de otros países comunitarios representan entre el 1% y el 5% de los beneficiarios de las ayudas. Nada que pueda hacer temblar las arcas públicas de ningún país.
Lo que sí concede la Comisión es que los flujos intracomunitarios están aumentando muy rápidamente desde que comenzó la parte más cruda de la crisis y que, además, las cifras pueden estar infravaloradas. Bruselas reconoce que los problemas no son iguales en todos los países y que hay Estados (y sobre todo regiones concretas) que sufren la presión con más intensidad. Pero eso no justifica que se quiera dinamitar uno de los mayores logros de la Unión.


http://www.abc.es

 

/iNTERNACIONAL

Suiza niega el acceso a los croatas

EP
Día 16/02/2014 - 17.21h

El país no ratificará el acuerdo alcanzado con Croacia sobre la libre circulación de personas


La ministra de Justicia suiza, Simonetta Sommaruga, ha anunciado que el Gobierno no ratificará el acuerdo alcanzado con Croaciasobre la libre circulación de personas como consecuencia de la aprobación el pasado domingo en referéndum de la reinstauración de las cuotas de inmigración incluso para países del área Schengen europea.
Sommaruga informó telefónicamente este sábado a la viceprimera ministra y ministra de Asuntos Exteriores croata, Vesna Pusic, de que no se va a ratificar el acuerdo ya que la modificación constitucional que supone el referéndum del pasado domingo va directamente en contra del mismo. El acuerdo fue negociado con Croacia con motivo de la incorporación de este país a la Unión Europea e incluía un pacto de libre circulación durante un plazo de diez años. "La ampliación de la libre circulación a Croacia debe abordarse en el marco de una renegociación del acuerdo de libre circulación de personas o debe resolverse previamente", ha informado el Gobierno suizo en un comunicado recogido por el diario 'Le Matin'.




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